Aquellas maravillosas obras

“¡Oh! es Arquitecto Técnico”, decían antes. “¡Uf! es Arquitecto Técnico”, dicen ahora. Una de las profesiones más cotizadas, reconocidas y versátiles hace muy pocos años, ha dejado de ser importante. Quien ha poseído esta titulación durante la mejor racha constructiva en la historia de España, sabe que ha pasado de ser ‘especie protegida’ a convertirse en ‘especie en peligro de extinción’. Los Arquitectos Técnicos han pasado de ser los más solicitados, envidiados y mejor remunerados, a ser invisibles para el sistema. Llegó el ajuste tras años de borrachera a base de agua con polvo de ladrillo y hormigón. Como que es hora de replantearse si seguir conectado  a la  profesión o dejarlo y dedicarse a otra cosa.

El sector de la construcción, donde yo me he movido en los últimos años, precisamente como Arquitecto Técnico, prácticamente no existe. Lejos de mejorar, tiene síntomas de seguir delirando, con la licitación pública parada y con el sector privado sin financiación. Ahora ‘en ocasiones veo obras‘, como diría aquél. Parece que la construcción se ha convertido en una especie de ilusión óptica capaz de presentarse misteriosamente en cualquier solar que mires susceptible de ser construído. Si alguna vez os pasa, que sepáis que siempre aparece en forma de gran obra llena de obreros hormigonando, técnicos mirando planos y custodiada por grandes grúas trabajadoras.

No quiero desanimar a los que estén a punto de graduarse como Ingenieros de la Edificación, la nueva Arquitectura Técnica para los que no lo sepan, pero el futuro a todas luces es más negro que el carbón ennegrecido. A día de hoy el porcentaje de parados entre los Arquitectos Técnicos ya se parece a las denominadas ‘carreras sin salida’, y si no es superior es por la cantidad de funcionarios que la administración pública aún mantiene. Pocas empresas nos solicitan ya y cuando lo hacen están contratando a técnicos con experiencia e idiomas a precio de recién titulados. La situación es compleja, el sector de la construcción ya no puede absorber a tantos aparejadores.

Reinventarse o cambiar, no queda otra.

Muchos hemos pasado del instinto de supervivencia en el trabajo a emprender el arte de la reinvención. Y es que ya no hay opción, o te renuevas o pertenecerás al Cementerio de los Arquitectos Técnicos Olvidados.

Voy viendo como algunos colegas, lejos de buscar alternativas siguen esperando  la reactivación del sector, queriéndose agarrar a lo que mejor saben hacer que es desarrollar su profesión, pero la realidad es otra. Las colaboraciones, los pequeños proyectos son alguno de los pocos trabajos que realizan, la alta competencia a duras penas dan para algo más que para pagar gastos y esperar a un futuro que no llega en un sector totalmente moribundo. Creo que toca pensar en hacer algo más que no sea simplemente esperar.

Hace tiempo que yo ya me retiré de esa espera innecesaria. Lo de antes no va a volver y lo que hagamos ahora es lo único que cuenta. Por lo que al futuro se refiere no se sabe nada, pero hay que pensar de qué manera llegaremos a él porque, como decía Woody Allen, es el sitio donde vamos a pasar el resto de nuestra vida. 

Ante la situación de qué hacer ante este desolador panorama yo propongo la opción de ‘resetearse’, cambiar de miras, cambiar de actitud y/o cambiar de dirección. El estancamiento personal y profesional ocasiona la muerte de miles de neuronas útiles, no hay que ser científico para deducir eso. Personalmente ando en un proceso de reorganización mental que me está llevando, metafóricamente hablando, a transformar mi cerebro enladrillado y con pocas ventanas en un loft  bien diseñado y energéticamente eficiente, y no sólo hablo sobre reconducir mi carrera hacia lo sostenible, que ya lo intenté con un máster, sino de considerar seriamente la posibilidad de cambiar totalmente de profesión y emprender e incluso pensar en salir del país ya sea por tierra, mar o aire.

Y es que después de estar años anestesiados, ahora nos damos cuenta, todos, que las cosas en general cambian, que nunca permanecen estables y nunca se mantienen para siempre. Lo que había funcionado hasta ahora, ya no sirve para nada, o sea que toca evolucionar. Independientemente del ámbito que queramos abordar, ya sean personas, empresas, marcas, ideas, conceptos, hábitos, mentalidades… el cambio en cualquier sector, no sólo en la construcción, siempre llega inevitablemente y nos exige adaptarnos. Cambia el modelo económico, cambian los gobiernos, cambian los paradigmas, cambian los productos y hasta cambia el clima. En definitiva, todo cambia, nada prevalece, lo único constante es el cambio, lo único que no cambia es el cambio.

Pienso que la reinvención de uno mismo se demuestra cambiando, así que es mejor hacer algo por modificar nuestro estado que convertirte en un pesimista sedentario con estudios en construcción, ¿no?. El hecho de reinventarse implica modificar ideas, replantearse muchas cosas y nos hace pensar en lo que verdaderamente es importante en nuestras vidas, en todo aquello que en el fondo nos motiva. Supone salir de tu zona de confort, arriesgar. Implica que si en realidad no quieres volver a ver un ladrillo en tu vida, hagas algo por saber qué es lo que te interesa y seguir para adelante.

Para todos aquellos que estáis en la situación de no saber qué hacer os puedo decir dos cosas: 1, que el miedo es el gran elemento paralizador así que no le hagas caso y 2, que no necesitas suerte, necesitas moverte.

Este es mi pensamiento y no tiene que coincidir con el tuyo pero para eso están los comentarios.

Anuncios

Autor: Carlos Matallana

Digital marketer, amateur photographer, experienced footballer and an insistent runner.

5 comentarios en “Aquellas maravillosas obras”

  1. Os cuento:
    Hice IT y no me fue mal para trabajar en edificación por lo que me anime tambien a iniciar estudios de aparejador de los cuales tan solo me quedan tres asignaturas (desde hace unos 12 años, pensad que empece a trabajar por el 1989).

    El caso es que es tal el actual “aluvión” de conocidos aparejadores que veo salir disparados para estudiar una IT (ahora son grados) que no me veo ni con ganas ni animo para acabarla (… faltaba tambien para rematar la LSP que creo han aprobado hace 72 horas y que literalmente “extingue” la titulación de aparejador….)….Os ruego me disculpeis pero lo cierto es que no ando muy animado con el tema pues la saque con mucho esfuerzo y compaginando el trabajo como ingeniero, con los estudios de aparejador para que ahora me digan que me los podia haber ahorrado…..lamentable….

  2. Hola Carlos, acabo de descubrir tu blog y ya lo he puesto en mi lista de favoritos, he llegado a él por la entrada que hiciste de las 10 apps para la construcción (me han encantado!), y ahora he leído ésta sobre la reinvención: no puedo estar más de acuerdo.
    Soy una arquitecta a la que hoy mismo han cesado como funcionaria interina en la Junta de Castilla-la Mancha. Los últimos 4 años de mi vida he desarrollado mi trabajo ligado al Urbanismo, y realmente he aprendido mucho sobre ese campo. Te mentiría si te dijera que no tengo miedo sobre lo que me espera ahí fuera. La verdad es que -perdón por la expresión-: “estoy acojoná”.
    Pero también soy de la opinión de que hay que renovarse o morir, y, sinceramente, aunque el trabajo en la Administración es muy cómodo por el tema de horarios, permisos… También me he encontrado con una especie de castración mental bastante acusada, una imposibilidad de cambio… incluso unas luchas y peleas internas entre “compañeros” que nada tienen que envidiar (supongo) a las que puedan tener una manada de lobos por hacerse con una presa.
    En fin, que estoy en un momento crucial en mi vida y realmente cualquier consejo que reciba será bienvenido.
    Por cierto, me ha llamado la atención un comentario que haces sobre que estudiaste un máster relacionado con la eficiencia energética. Yo me había planteado la posibilidad de hacer algo así, aunque lo poco que he visto por ahora se me hace muy caro (Universidad Europea de Madrid, rondan los trece mil, algo inviable para una recién parada). ¿Tú me recomiendas alguno en concreto? ¿Qué tal la experiencia con el que estudiaste?
    Muchas gracias, y seguiré leyéndote, seguro que éste es el primero de muchos comentarios que haré. Un saludo.
    María

    1. Que tal María, gracias por pasarte por aquí. Siento leer lo que comentas de tu cese. Lo que nos está pasando nunca lo había visto antes, hay más técnicos fuera del sector de la construcción que dentro. La verdad es que el momento en el que atraviesa nuestras profesiones es muy malo y no se sabe si continuará así mucho tiempo, si mejorará, o si cambiará hasta la forma de construir edificios o urbanizar ciudades como para saber hacia donde redirigir nuestras carreras.

      No soy nadie para darte consejos pero lo que sí puedo hacer es contarte lo que yo hago y si te sirve, encantado de haberte ayudado. Entiendo tu miedo, pero para nada estés inquieta por tu nueva situación. Creo que es el momento para replantearse aspectos de la vida que nunca antes te habías parado a pensar, de cambiar hábitos, incorporar nuevos… en eso es en lo que estoy ocupado yo en estos momentos. Ante la incertidumbre de si encontraré trabajo o no, ando en la búsqueda de lo que creo me puede ayudar para seguir adelante, es decir, pienso en lo que me apasiona, en lo que siempre me hubiera gustado dedicarle más tiempo y no he podido, como en aprender inglés, emprender y en seguir formándome (aunque esta última opción se ha convertido en una solución cara). Incluso te puedo decir que he encontrado en el running una terapia saneadora, elimina cualquier tipo de pensamiento negativo o autodestructivo. Pienso que cuanto más sabes quién eres y qué quieres menos te afectan las cosas, y en ese punto me encuentro yo, intentando buscarme a mi mismo y qué es lo que quiero. Como decía en el post, el miedo es un elemento paralizador así que mejor no hacerle caso.

      Respecto al máster que hice, te diré que estuvo muy interesante, caro (5.000€ por un año académico), pero interesante en todos los aspectos (en el blog puedes encontrar el proyecto que realicé con otros compañeros). Creo que el futuro está en la eficiencia energética, además que es un ámbito que me interesa, por eso me decidí aprender sobre el tema. El problema es que a día de hoy se ven muy pocas o son inexistentes las iniciativas sostenibles que se llevan a cabo debido a la situación económica actual y por eso aún, este tipo de actuación se encuentra tan paralizado como la misma construcción. Pero a parte de eso, y como decía antes, la formación se ha convertido en un bien necesario prácticamente inalcanzable, cada vez sale más caro y las ayudas para ello se han reducido a la mínima expresión, creo que de aquí poco la financiación para las carreras universitarias vendrán en packs-regalo de “La Vida es Bella” clasificados como “Formación Deluxe” o “Apadrina un Universitario”.

      Personalmente me encuentro en un proceso de cambio y reinvención personal y profesional, así que no te puedo decir más que ánimo si sigues por la misma senda que yo o por cualquier otra que decidas pero, en cualquier caso, pensamiento positivo y que no te “acojone” el cambio o lo que encuentres ahí fuera.

      Un saludo ;)

  3. Cuanta razón tienes,Carlos. Cuantas veces habré escuchado esas primeras palabras, y mas veces mi pareja. “Es arquitecto técnico, menudo chollo te has buscado”. Ahora es a mi al que me dicen, “Funcionaria, que suerte ¿no?”

    Renovarse o morir, esa es la cuestión ahora para muchos de nosotros.

    Un saludo, acabo de descubrir tu blog y me encanta.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s