El rigor mortis del aparejador

“Si uno no cambia, no evoluciona y termina por dejar de pensar.” Rem Koolhaas

Puede que suene exagerado pero, al igual que el sector de la construcción, la profesión de aparejador padece rigor mortis. Con la industria prácticamente paralizada, a día de hoy no hay posibilidad de que esta antes atractiva y multidisciplinar carrera, se rehaga de nuevo. Lejos de mejorar empeora. Cada semana que pasa, más colegas veo aparecer en las listas de EREs de empresas de construcción, y muchos de ellos grandes profesionales que lo han dado todo en la empresa y ésta no dando nada por ellos.

Hoy en día, los porcentajes de paro entre los técnicos de la construcción empiezan a equipararse a las denominadas carreras sin salida, que ya son muchas desgraciadamente. Todo el que salga del Grado de Edificación, que es en lo que han convertido la Arquitectura Técnica, está destinado a engrosar la mayor lista de parados de la historia de España y de Europa al mismo tiempo. Ser aparejador, arquitecto técnico o ingeniero en edificación es, a día de hoy, inservible para el sistema. Además, las pocas empresas que requieren un técnico le pagan a precio de recién titulado. El sector ya no puede soportar a tanto graduado. El momento actual nos empuja a los arquitectos técnicos a emigrar, y si nos quedamos, a convertirnos en autónomos con lo que burocrática y económicamente esto implica en España, y sin saber si tendrás encargos suficientes como para cumplir con hacienda. Además, la alta competencia por haber muchos técnicos en la misma situación, lo hace aún más complicado.

Situándome en el mejor momento de la construcción en España, la gran mayoría de técnicos titulados del sector de la construcción, cobraban, a mi modo de ver, menos de lo que se suponía que deberían cobrar teniendo en cuenta sus funciones y responsabilidades. No entendí, y sigo sin comprenderlo, por qué un encargado de obra conducía un BMW inmaculado cuando el profesional con estudios superiores y experiencia demostrada, llegaba a la visita de obra al volante de un Peugeot 206 de 12 años de antigüedad, con las ruedas sin relieves y la pintura estropeada. Está claro que, independientemente de cómo gestionaran uno y otro su dinero, si el encargado de obra podía pagarse un deportivo aerodinámicamente perfecto y con airbags hasta en los espejos, es que disponía del dinero para hacerlo.

Las responsabilidades que tiene un técnico que firma el proyecto y decide encabezar la ejecución de una obra, debería estar más reconocido y mejor remunerado que un obrero que, a pesar de tener también una cierta responsabilidad, no deja de ser en muchos casos, un coordinador y supervisador de tareas. Hay que saber que si ocurre un accidente durante la ejecución, por mínimo que sea éste, el primer responsable al que le caerá todo el peso de la culpa será el técnico con estudios. Por lo tanto, los sueldos no iban de acuerdo a las responsabilidades que soportaba cada uno. No quiero rebajar la importancia del trabajo del obrero, ni mucho menos, porque su tarea me parece imprescindible y útil, lo que comento es que es algo que sería lo más justo, es decir, si uno ha dedicado su tiempo a formarse para poder así liderar proyectos, personas y responsabilizarse de trabajos importantes, ¿por qué no se le recompensa en su justa medida?.

Tengo la sensación que se desconoce verdaderamente lo que nos jugamos los aparejadores en cada obra de la que nos hacemos responsables. Nuestra carrera y nuestra vida, en cierto modo, está pendiente de cómo evoluciona todo. Y es que desde que el ladrillo se convirtió en trending topic en España hasta el día de hoy, al arquitecto técnico se la ha valorado muy poco. Antes, porque no se le reconocía la importancia que tenía, y ahora, porque a pesar de haberle sido fiel a la empresa en la que trabajaba y a pesar además de lo que cobraba, se le maltrata a golpe ERE injusto.

Entiendo que muchas pequeñas empresas constructoras no puedan seguir construyendo porque se les nieguen hasta el suministro de hormigón por no poder asumir sus costes, pero las grandes multinacionales, que a pesar de haber crisis continúan facturando por otras vías, son las que en estos momentos están aprovechándose de la coyuntura para largar sin piedad y gracias a la nueva ley, a todos esos técnicos que antes explotaron. Las empresas ya no te valoran por lo que vales, sino por lo que cuestas.

Es realmente triste la situación del arquitecto técnico en esta crisis, pero la realidad de la profesión en general es lamentable y el futuro preocupante, sin querer entrar en las condiciones de trabajo que ofrecerá la empresa privada en los próximos años. En lugar de remontar, la profesión parece estar literalmente sin vida y no da la sensación, por ahora, que vaya a reencarnarse en algo mejor.

Como decía en un post anterior, no nos queda otra cosa que reinventarnos. Está muy claro, o actualizamos el pasaporte, o colgamos el casco en el perchero y cambiamos de sector, o actualizamos el pasaporte y cambiamos de sector, o emprendemos en un país que parece no querer emprendedores, o generamos neuronas nuevas gracias a la formación en otras áreas relacionadas, porque si no, deambularemos por los campos de la desesperación y nos quedaremos tan desangelados como esa solitaria grúa oxidada que custodia la obra fantasma que en estos momentos puede que estés viendo.

Anuncios

21 comentarios sobre “El rigor mortis del aparejador

  1. Rebuscando por la red, me he encontrado con este articulo que cuatro años despues sigue siendo válido, aunque nos digan que las cosas parecen haber cambiado.

    La siuación de la profesión y la titulación es fruto de un espejismo corporativo y fruto también de la avaricia de la instituciones que nos han formado.
    Hablando con colegas de profesión antiguos, comentaban que el cambio de aparejadores a arquitectos técnicos ya no fue bueno del todo en su momento y lo peor ha sido renuciar a la arquitectura técnica en post de la ingeniería de la edificación. “Alguno se pensaba realmente que se nos igualaría la titulación a un grado de las tradicionales ingenierías o arquitecturas.” JA,JA, JA…
    Lo que realmente se fomentó desde colegios y universidades es vender títulos que de eso viven. Y sobre todo cursos de post graduado. No se confundan queridos colegas las universidades son negocios.
    Lo suyo habria sido homologar el título a grado sin más historias, ya que la profesión debe de ser única y no tener tantas nominaciones que lo único que hacen es confundir a la sociedad y a nosotros mismos, o es que un aparejador en la calle en activo con 20 años de experiencia profeisonal sabe menos que el novato salido de la universidad. POR FAVOR.

    Cuando se abrió el negocio de la formación a las universidades privadas, rapidemente todas empezaron a vender el título de arquitectura técnica, el sector estaba en alza y la espectativa de trabajo alta para los futuros estudiantes de arquitectura técnica.
    Consecuencia en mi opinión, Yo que he conocido el mundo de la formación por formar parte de él durante un tiempo, pasamos de unos estudios de alta dificultad, muchos los abandonaban, a haber exceso de oferta formativa de nivel bajo, llenamos las calles de gente con título y una formación de esa manera, tampoco es que se hiciera mucho mejor antes, pero en el pasado se mantenía un ecosistema controlando el acceso a la profesión.

    Esto permitió que las empresas contrataran técnicos a precio de oficiales de 2ª. La piramide al reves.
    Pero el negocio es el negocio, Y los colegio profesionales no decian nada por dos motivos muchos trabajan en colegios y en formación, y cuanto más titulado más colegiado. Y los que teníamos trabajo y además estabamos en la formación pues lo mismo.
    Otra cosa que nos mató fue la elimianción de las tarifas colegiales. Muchos lo vieron con buenos ojos, liberalizar el sector, se nos obliga desde la mierda de la CEE. (Perdón por la expresión). Hundir al autónomo en post de la gran empresa que nos fichaba por cuatro gordas y a la baja.
    Medidas que se han demostrado a la larga pésimas para el profesional liberal que es lo que somos y a lo que se debe aspirar, donde te ganas la vida y te labras un prestigio profesional y personal.
    La realidad es que se generó una competencia desleal y nos cargamos la profesión. Yo hable con compañeros que preferían trabajar en la empresa a ser profesionales liberales, claro más cómodo, vacaciones, antigüedad, etc…
    Especializados en un trabajo rutinario, sin tener que estar en constante evolución de todo lo que pasa en nuestro entorno. Y con la crisis el despido y ahora que.
    Con veintitantos y sin obligaciones familiares puedes hacer las americas pero con cierta edad eso es muy complicado y duro.

    Por otro lado la crisis provocó la caída de matriculaciones y esto ha provocado la eliminación de esta títualción en muchas universidades privadas, manteniéndose la pública. Esto empezará a mejorar el escenario el un futuro lejano.
    Otra cosa que mejorará la situación es lo llamado “reinvención de la profesión” vamos que me dedico a otra cosa. Con lo que quedaremos los que aguantemos el tsunami.
    Y la última es el cambio profesional que está surgiendo a base de nuevas legislaciones y tecnologías que obligan a cambiar nuestra forma de trabajo y que provocará la salida del sector de muchos más.

    Cuando la situación de la oferta vuelva a un entorno razonable y cuando valoremos nuestro trabajo debidamente, no regalarlo, sino valorarlo, “Os acordais de los descompuestos, pues partidas a considerar, formación, prestigio , calidad, dedicación, etc… que últimamente no aparecen” la prosfesión rebrotará, se ha mantenido durante siglos ya hay referencias a nuestro trabajo desde el siglo XV.
    La solución está en valorar nuestra profesión y nuestro trabajo, no se puede regalar nuestro trabajo, primero por que no se hacen miles de informes, certificados direcciones etc, durante nuestra vida laboral y segundo tenemos por ley responsabilidades de muy largo plazo.
    Cuando no se encuentre a un bobo que haga un certificado energético por cuatro gordas y hunda el mercado, digo este trabajo como cualquier otro, entonces podremos vivir de nuestra querida profesión que es no otra que la de APAREJADOR, y dejaros de leches que nos han vendido, y con la que nos han confundido y dividido.
    Tenemos que empezar a plantear unos honorarios decentes, ya que por ley hacemos falta y esa es la defensa de nuestro oficio y profesión.
    Y hay que defender la profesión por puro corporativismo como se ha hecho siempre. Ojo y como hacen todas la profeisones liberales.

    Me gusta

    1. Muy buena entrada Carlos. La situación que vivimos nadie la podía imaginar hace unos años, y qué decir de los colegios y universidades, únicos responsables de que la situación haya sido incluso peor si se puede. ¿Ingeniería?, ¿Defender título?, todo aquello quedo en nada. Y yo como un ingenuo aun espero alguna resolución favorable que diga si mi título algún día se podrá equiparar a cualquiera de las ingenierías.

      ¿Y que decir de los másteres habilitantes?. Las profesiones que se consideran superiores los tienen. ¿Y porqué nosotros no?. ¿Es que no hay determinados volúmenes de obras que nosotros seríamos capaces de proyectar? ¿Es que las atribuciones sobre obra nueva son exclusivas de un grupo de profesionales que ningún otro puede realizar ni aumentando competencias?.

      La liberalización profesional tendrá que ser para unos más que otros, el reparto actual es injusto y nuestro trabajo está infravalorado, la ejecución de obra no da un sueldo digno, a la vista está y si encima nuestro radio de acción es cerrado, como profesional liberal estamos muy limitados; y no digo que todos valgamos para todo, pero si que se nos permita entrar en determinadas especialidades sin el temor de que alguien nos diga que no somos competentes.

      Esta titulación necesita una renovación urgente, la confusión sigue ahí y la tardanza aumenta el problema, sobre todo en el entorno empresarial, no es serio presentarse a la sociedad como aparejador que no soy o como ingeniero de edificación que no me siento. Un saludo.

      Me gusta

  2. ¿ ELOGIO? AL GRADUADO EN EDIFICACIÓN

    Soy Arquitecto Técnico. Sigo este blog pero me desanimo viendo cómo pasan los años y apenas aparecen nuevos comentarios ni debates. Ello lleva a preguntarme si es que Aparejadores, Arquitectos Técnicos, Ingenieros de Edificación y demás Agentes de este sector desconocen esta página web; o bien, sienten que no les afecta.
    Conociendo el sector y leyendo el post, uno debe asumir que la profesión está moribunda. Hay quienes declaran que si tuvieran una segunda oportunidad, no volverían a estudiar esta difícil carrera. También conozco a titulados jubilados que perdiendo su dignidad evitan hablar de su pasada vida entre ladrillos, hormigones, obreros, presupuestos, planos, medidas de seguridad y presiones del promotor. Pero algo que realmente me ha impresionado es este comentario tomado de un blog en otra página: “Si lo que quieres es vivir en el futuro en España de tus estudios, no te matricules en nada que tenga que ver con la Edificación. Entra en alguna bolsa de empleo online y trata de encontrar algún trabajo digno en Edificación. Perderás el tiempo. Y no caigas en el error de pensar que cuando tú termines la carrera las cosas serán diferentes”
    Ciertamente, el futuro pinta negro. Además, en España sobramos miles de titulados, por lo que la salida natural es emigrar. En mi caso, ya en la década de los ochenta, decidí ir a trabajar durante unos años a un país en el fin del mundo.
    Sin embargo, tal como la Medicina, la Ingeniería,o la Docencia, la Edificación es necesaria. Siempre será vital levantar edificios de todo tipo. Y para ello, ahí estamos nosotros.
    Por eso, apuesto a que en algunos años, ¿cinco, diez, cincuenta?, habrá posibilidad de que esta carrera se vuelva de nuevo interesante en nuestro país.
    Claro que, previamente, a mi modo de ver, para que se reactive el sector será necesario afrontar y resolver los siguientes puntos:

    -Todos los agentes que pretendan vivir de esta actividad deberán reinventarse y considerar inservibles para el sistema las prácticas tradicionales de las últimas décadas. Porque lo de antes, trabajo para el del pelotazo, el profano, el intruso, el listo, el millonario patán, el iletrado, no va a volver. Tampoco podrá reactivarse el sector de la Edificación tomando como base el modelo que nos ha traído hasta esta profunda crisis inmobiliaria. Hay que asumir que las circunstancias varían, no permanecen estables, ni fijas, para siempre. Cambian los modelos económicos, los gobiernos, los paradigmas, los productos, bienes, servicios, ¡y hasta, el clima! En definitiva, nada prevalece, lo único constante el el mismo cambio. Deberán de- sarrollarse nuevos conceptos basados en los tiempos modernos, necesidades reales, pautas de consumo actuales, mercados exteriores, sostenibilidad, bioconstrucción, optimación energética, cambios en la sociedad, etc.

    -Dado que los intereses de los intervinientes en el proces de la Edificación son en gran medida contra- puestos, cualquier operación inmobiliaria importante deberá basarse únicamente en Estudios de mercado y de Viabilidad reales y fiables con toma de datos in situ. Cualquier otra decisión a tomar considerando la información interesada obtenida de los gobiernos de turno, portales digitales, agencias, ferias, salones inmobiliarios, revistas técnicas, comunicados de asociaciones, organizaciones, confederaciones empre- sariales, y visto como tales profesionales analizando el pasado y prediciendo el futuro consiguieron que la burbuja nos explotara en la cara, deberá estudiarse con cautela; o mejor archivarla en un cajón, sin más.

    -Necesariamente, todas las Escuelas públicas y privadas,Colegios,Consejos generales involucrados en la Edificación tendrán que venirse ya a la realidad y considerar obsoletas enseñanzas y actividades gremiales de antaño. Respecto a la responsabilidad civil y penal de los colegiados sería cruel seguir pagando casi la mitad de los ingresos por un seguro y trabajar bajo la inevitable pena de ruina y cárcel porque a un colegiado se le viniera abajo un simple chamizo no habiendo desgracias personales.

    -Y finalmente, reducir el número de agentes intervinientes en el proceso edificatorio que a continuación se detalla, porque , entonces, volvería a ser muy caro y complicado edificar si tal cantidad de personas trataran de una forma u otra seguir viviendo del bendito ladrillo:
    *Corporaciones autonómicas varias
    *Sindicatos de amplio abanico ideológico
    *Cooperativas sin fin, en toda la geografía patria
    *Promotoras
    *Constructoras
    *Inmobiliarias
    *Tasadoras
    *Bancos
    *Cajas de ahorros
    *Compañías de seguros. Corredurías
    *Diputaciones
    *Ayuntamientos
    *Juntas municipales
    *Cabildos insulares
    *Empresas de control de Calidad
    *Organismos de Control Técnico
    *Colegios Oficiales de los distintos profesionales intervinientes en el proceso edificatorio
    *Hacienda
    *Compañías instaladoras de agua, gas, electricidad, telefonía, saneamiento
    *Notarios
    *Registradores
    *Asesorías laborales, fiscales, contables
    *Inversores profesionales, domésticos, aprendices.

    En fin, por todo lo arriba expuesto, y a mi modo de ver, la Edificación en España tiene que cambiar. Porque, si no, a todos los involucrados en este sector nos va a pasar como a los ciudadanos romanos cuando la caída del Imperio: No se enteraban de la que se les estaba viniendo encima.

    Nota:
    Nunca el sector causante de una crisis es el sector protagonista de la recuperación. (John Maynard Keynes)

    Me gusta

  3. Enhorabuena por el artículo.
    Casi 4 años después de esta entrada me parece acertado comentar aquí como se confirma la decadente evolución de nuestra profesión. Con 20 años de experiencia en el sector y 2 idiomas maternos, más 1 hablado con soltura, un importante despacho de arquitectura a nivel nacional me ofrece un puesto fijo como aparejador para elaborar proyectos y participar en las direcciones de obra de varios trabajos repartidos por todo el mundo, entre ellos países donde la seguridad brilla por su ausencia y el valor de una vida vale menos que el teclado con el cual estoy escribiendo. 20.000 € brutos al año es lo que vale para un empresario los conocimientos, la dedicación y la disponibilidad que requiere dicho puesto.
    He tragado con carros y carretas durante estos últimos 8 años con tal de seguir en el sector. Llegados a este punto uno se pregunta si no vale mas la pena dedicarse a un trabajo que no requiera responsabilidad alguna en el cual hagas tus 8 horas y te vayas a casa a disfrutar de tus hijos por un sueldo un poco inferior, sin viajar a ningún infierno terrenal y durmiendo a pierna suelta sin esperar reclamaciones a la vuelta de la esquina por un trabajo que hiciste hace 10 años y cuya negligencia corresponde a un constructor/promotor que ya no existe y que, entre risotada y carcajada, se está fumando un puro a la salud de todos los pringados como nosotros que le ayudamos a hacerse rico por menos que nada.

    Me gusta

  4. Felicito al autor por su artículo, con el que coincido en todos sus puntos de vista; a pesar del tiempo que ha pasado de su redacción creo que está plenamente vigente, lamentablemente. Yo tengo mi experiencia profesional de muchos años y estoy a punto de jubilarme. Acabé en 1968 en Madrid, ingresé en el Estado en 1972 y estuve hasta 1978 trabajando con ganas y mucha ilusión en la Administración; pero me hizo meditar el hecho de que a mi lado veía que compañeros con 40 años de profesión, muy buenos profesionales, estaban prácticamente en el mismo lugar que los iniciados como yo y vi que ese futuro era el que a mí me esperaba; es decir estar en una vía muerta al servicio de los señoritos funcionarios arquitectos.
    Así que cambié de profesión, tuve que volver a estudiar desde cero (me hice doctor en una especialidad de letras; mucho más fácilmente que nuestros estudios, pero que luego rinden mucho más) y luego hice nuevas oposiciones al Estado como titulado, y pude progresar profesionalmente ocupando puestos de responsabilidad que hubiera tenido vetados por el hecho de ser arquitecto técnico (injustamente).
    He estado colegiado y pagando la mutualidad casi cincuenta años, por si acaso salía alguna obra, pero nada, no hubo suerte.
    Lo mismo que me pasó a mí le pasó a mi hermano (que fue además nº 1 en sus oposiciones de aparejador, para abandonarlas unos años después por la misma razón y repitió mi historia; hoy es directivo en otro Ministerio).
    Al final pensamos que perdimos mucho tiempo haciendo la carrera, con mucho esfuerzo y excesiva exigencia por parte de catedráticos como Oliver Alemany, etc; con conocimientos que luego en la vida real no se reconocen, algo que luego produce mucho desencanto. Aún así, opté hace unos años por el curso de adaptación de IE, pero que solo me ha servido para tirar, una vez más, el dinero.
    Yo la única solución que le veo a toda esta situación es: 1) que cierren temporalmente las escuelas de arquitectura y de arquitectos técnicos y 2) que permitan la reconversión de estos titulados en otras ramas del saber. ¿porqué tenemos que hacer dos cursos de adaptación -120 créditos más- para hacernos ITOP de Construcciones Civiles, antes ayudantes de obras públicas, cuando en estudios hemos sido como dos gotas de agua, prácticamente iguales?, Es inadmisible.
    Hay un hecho que demuestra si alguien está contento con su profesión, y es que algún hijo la hace. En mi caso ni mis hijos ni mis sobrinos han cursado luego dichos estudios, se han hecho arquitectos, ingenieros superiores industriales, médicos, ingenieros informáticos …Para qué, estás un poquitín mas en la universidad -o incluso lo mismo y hasta menos- y luego no te cortan las alas y las atribuciones y te dejan en vía muerta.
    Por eso, a todo amigo que me lo ha pedido le he aconsejado que no hiciera esta carrera y hoy son bastantes personas que ejercen en otras actividades gracias a mi consejo.
    Y por eso, a los jóvenes que leáis esto, escrito por una persona muy experimentada en estas lides, os diría que os reconvirtáis cuando antes o hagáis oposiciones a escalas generales de las administraciones públicas (policía y milicia incluidas).
    Dejo, como botón de muestra, una pregunta en el aire ¿porqué razón el grado en derecho -4 años- tiene la exclusiva para las oposiciones a registradores de la propiedad y en cambio le está vetado a los grados de edificación, agrónomos, arquitectura, montes, topógrafos, etc. (que en cambio pueden ser técnicos catastrales, mediante una dura oposición, pero eso sí, pero ganando la décima parte -repito la décima parte- que el registrador de la propiedad). Por una razón, porque nadie dice nada, porque los sectores inmovilistas de la sociedad saben defenderse y porque saber lo que fue el Fuero de Baylio parece que debe ser muy importante (anda ya¡¡¡) por el contrario yo creo que para un registro es mucho mas importante saber interpretar un plano y calcular bien una superficie. Perdonad la perorata, un poco amarga pero real; estaré encantado si ha servido de orientación a algún compañero. Un cordial saludo a todos.

    Me gusta

    1. Muchas gracias Ángel por esta maravilla de entrada que has escrito. Ante la constante búsqueda de una salida a esta amarga situación que estoy viviendo,tu consejo es de los más claros que se me presentan. Actualmente odio esta titulación que más que darme algún beneficio, me está dado un auténtico quebradero de cabeza por quererme hacer un hueco en no se muy bien qué lugar.

      Yo soy simplemente graduado en ingeniería de edificación,sin arquitectura técnica. Relativamente joven apenas llego a los 30, pero con una carencia de experiencia que el sector, ya se sabe, nunca me va a dar por culpa de esta situación decadente que cada día empeora.

      Estoy totalmente de acuerdo con lo que explicas de las atribuciones, somo titulados de segunda allá donde mires, la ejecución de obras ya no da de comer y no existe alguna vía de escapatoria rápida por la que, sin dejar de ser lo que somos, aparejadores, aumentar atribuciones, ampliar el campo de conocimiento o simplemente sentir la satisfacción personal de poder idear, ingeniar…

      Se han inventado un título y con ello han creado ilusión donde no la hay. No soy ingeniero, aunque mi título ponga ese nombre y lo peor es que ya no puedo volver a ser arquitecto técnico. No hay titulación reconocida en el extranjero y las presiones con otros grupos de profesionales nos han dejado con tal infinidad de nombres que no se si algún día todo esto recobrará el sentido. Necesito encontrar fuerza para dejar de ser lo que realmente no soy. Un saludo

      Me gusta

  5. Hi Carlos,
    Por el tiempo que ha pasado desde el ultimo post, no se si todavia seguira activo este debate. Y, sobre todo, si te llegara este mensaje.
    De todos modos, toda la informacion aqui publicada enlaza perfectamente con una idea que estoy poniendo en marcha desde donde te escribo, Ontario, Canada. La historia es un poquitin larga, asi que la resumire al maximo.
    La experiencia que he vivido en esta nueva aventura en mi vida ha sido extraordinariamente positiva y estoy convencido que puede ayudar a muchos otros. No es el descubrimiento de la polvora, pero si tiene varios destacados que la hacen nada comun.
    Soy arquitecto tecnico e ingeniero de edificacion. Llevo año y medio viviendo toda mi familia en Canada. Decidi invertir todos mis ahorros en mi (y, en mi caso, tambien en mi familia) por cumplir un sueño que tenia desde pequeno. Por cierto, siento la falta de “acentos”, pero te escribo desde un teclado americano…, you know. En este pais hay una necesidad real de gente formada. Yo elegi la via de estudiar aqui, porque, entre otras muchas ventajas, te abre al mercado laboral canadiense. Obtuve el reconocimiento de mis dos titulos universitarios. Siempre quise experienciar el “hands-on work” y estudie un programa basado en el trabajo de la madera…, entre otras diferentes asignaturas, como Project Management, Drafting Computer Assisted, etc.
    Trabaje durante mis estudios y actualmente tengo un puesto muy interesante con unas muy buenas condiciones. Y lo mas importante, relacionado directamente con mi profesion. Es mas, diria que mi formacion academica y la experiencia en el campo de la edificacion lo han hecho posible. Es decir, no tuve que renunciar a seguir haciendo lo que me gusta.
    Era la primera vez en mi vida que viajaba a Norte America, no conocia a nadie, mi networking era cero. Tras esta experiencia, el presente, y sobre todo, el futuro proximo, tiene un color totalmente distinto al color que visualizaba durante mis ultimos años.
    Ya esta…, simplemente queria aportar un soplo de aire fresco.
    Animo y Fuerza.

    Me gusta

    1. Hola Juan,
      Tanto el blog como el debate siguen activos aunque haya pasado tiempo del último post. Últimamente ando en otras tareas y por eso el vacío temporal. Gracias por contar tu historia, lo cierto es que ejemplificas a la perfección lo que han tenido que hacer muchos para continuar vinculados al sector. Me alegro que te vaya muy bien. Saludos desde Barcelona.

      Me gusta

  6. Recuerdo mi primer trabajo como aparejador (2006), me pagaban una mierda, me decían, “bueno esto solo es temporal, porque estás empezando, durante 2,5 años, (el tiempo que duró la obra) seguía cobrando la misma basura, y rechazé varias ofertas de trabajo en otras empresas, porque pensaba que al terminar la obra me recompensarían en las siguientes obras con una subida de sueldo, tambien me quedé porque estaba agusto en la empresa (el ambiente, muy buen rollo con los compañeros, no todo va a ser dinero), pues bien, la obra se terminó a finales de 2008, los jefes decidieron no hacer mas promociones, y yo me fui a la calle con una patada en el culo y de malas maneras.

    Lección nº 1

    Nunca creas las promesas de tus jefes.

    Lección nº 2

    Si llegan ofertas mejores, no lo pienses lárgate, ellos te darán una patada en el culo a tí, si encuentran a un aparejador por menos dinero.

    Me gusta

  7. Segueix igual la cosa,mal pagats i poc valorats, aixo si despres volen que pringuem nosaltres,be doncs jo en tinc prou.
    Vull canvi,hi com he llegit, el tenim que fer nosaltres, res que no ens haguem preguntat a nosaltres mateixos, tinc 26 anys i sihe d’assumir coordinacions de seguretat i d’altres feines, vull un sou acord amb el nivell de responsabilitat penal que despres em demanaran.

    Me gusta

  8. Y ante esta situación que hacen nuestros colegios profesionales.
    ¿Son necesarios?
    En mis 15 años de profesión no puedo decir que me hayan sido de utilidad. Quizas no he sabido utilizarlos.
    Cambios:
    Regularizar nuestros honorarios, unos mínimos. Evitar competencia inmoral y revalorizarnos ante la sociedad.
    Nueva ley de competencias profesionales: quizas somos los más preparados, pero nos han menospreciado. ¿Que hacen los colegios?
    Para que sirven los gastos colegiales de cada encargo que hacemos.
    Son dinámicos o parásitos. Que bien que hacen visados telemáticos!.Reducen personal y nos siguen cobrando lo kismo. Al contrario que los colegiados: reducimos los ingresos en un 80% -como poco- y aumentamos los gastos. Impresionante!. Mientras los colegios se reorganizan para poder mantener sus puestos a costa de los que nos desangramos. Antes poco a poco y ahora en la UCI.
    ¿Como el Colegio puede ser una oficina de agencia de seguros?. Solamente existe MUSSAT para ellos. ¿Que tanto % se llevan de cada uno de nuestros visados?

    Me gusta

  9. Acertado artículo.
    Ciertamente, nunca pude entender y asumir porqué mi encargado en obras de 60 viviendas en Madrid cobraba al mes 800 euros más que yo, que era el Arquitecto Técnico, el Coordinador de Seguridad y Salud, y el Jefe de Obra, todo a la vez. Terminado el horario laboral, yo me quedaba en la caseta de obra trabajando tres o cuatro horas más, sin cobrarlas.
    En cambio,el encargado, como venía de no se que pueblo de Toledo, le faltaba tiempo para salir corriendo terminada su jornada a coger el autobús en Legazpi que le llevaba a él y a otros trabajadores a su pueblo.
    También había albañiles que ganaban más que yo. Y hasta algún peón especialista llegó a igualarme en el salario.
    Más de una vez este encargado apareció en la obra conduciendo un automóvil de gama alta (vamos un TXxxxx todoterreno) Yo conducía un coche con abolladuras en ambas aletas delanteras y traseras.
    ¡En fin, cada cual que gane lo que pueda, pero si algún desastre hubiera ocurrido en la obra, todos de rositas y yo a la cárcel!
    Cuando yo, en un acto suicida, le pedí a mi jefe ganar tanto o más que mi encargado, considerando mis estudios, preparación y responsabilidad, mi superior me dijo que eso era lo que había: Sobrábamos Aparejadores y faltaban Encargados de Obra.
    Coincidió en ese tiempo (años 2004- 2007) que me llegó la edad de la Jubilación y, ya resuelto mi futuro, vivo relajado en un pueblo de la costa mediterránea, no acabando de entender la alocada Edificación en los últimos años en España.
    De vez en cuando, gente que trabajó conmigo en el mundo de la edificación me llama a ver si sé de algún trabajo. Mi única respuesta es que hay que tener paciencia, esperar…..unos años más , a ver si las cosas vuelven a ser como antes …

    Me gusta

    1. Calculo que durante los próximos veinticinco años, en España sólo habrá trabajo para unas pocas docenas de Arquitectos, e Ingenieros de la Edificación. Los profesionales sobrantes deberán reciclarse, contemplando incluso la dedicación a la venta del marisco. La posibilidad de emigrar se está agotando, porque el mundo también empieza a saturarse de todo tipo de titulados (polacos, chinos, indios, argentinos, etc.) Sin embargo, las respectivas Facultades continuarán despachando títulos, y los correspondientes Colegios profesionales seguirán funcionando. Todo ello, milagrosamente, “ad aeternum”.

      Me gusta

  10. Se lo tenéis bien merecido, por abusar y destrozar todas las costas con edificios, por abusar de un modelo económico que estaba sustentado por obreros drogatas y borrachos, por inversores ladrones y sin vergüenzas.Ahora se comen ustedes las vigas y los ladrillos, que con mucha suerte lo podréis digerir y son algo nutritivo para vuestras familias.

    Me gusta

    1. Lo que comentas no es responsabilidad de los arquitectos técnicos sino que tiene que ver más con la política y sus normativas. También te digo que hay técnicos con doble moral y sin escrúpulos, pero no hay que generalizar. Comparto tu idea de que hubo inversores y promotores especuladores y negligentes, pero no estoy de acuerdo en que nuestro gremio en su totalidad tenga que digerir sin masticar el trabajo que hicimos.

      La burbuja inmobiliaria tiene muchos responsables, desde políticos, pasando por el que provoca con su voto mayorías absolutas, por el que compra un piso por encima de sus posibilidades, por el que otorga licencias de obras al mismo tiempo que recibe dinero ensobrado por debajo de la mesa, hasta el funcionario con poderes para recalificar terrenos como si de un superhéroe de Marvel se tratara.

      El estallido de la burbuja ha dejado hecho escombros mucho de lo edificado y ha castigado todo el sector, pero no solo eso, han aparecido muchos de los responsables a golpe de mazo de la justicia pero incomprensiblemente aún siguen sin asumir responsabilidades, y esto nos lo estamos comiendo todos, esto sí que no es nutritivo para nadie.

      Me gusta

  11. Bueno, a mi la profesión me ha dado moderadas alegrías y grandes disgustos pero para poder vivir justo, justito.

    Yo creo que la profesión se tiene que reinventar o desaparecer porque, sinceramente, no le veo futuro. Con reinventar quiero decir algo que sea homologable en el resto de Europa.

    Me parece que el futuro pasa por la formación profesional más que en seguir estudiando alguna carrera. El mercado esta saturado de titulados. No los puede absorber. Si fuera joven ahora estudiaría una FP.

    Después de 25 años de profesión me siento decepcionado y no volvería a estudiar la diplomatura. Mucha responsabilidad, poco dinero o si queréis un salario normal y mucho gasto en seguros, formación, etc. Evidentemente hay profesionales que les habrá ido muy bien, no lo niego pero yo, aunque trabajo, he visto que incluso peones ganaban más que yo en la época de pleno boom inmobiliario.

    Tengo que decir que yo ya en el año 2005 ya veía que la cosa no acabaría bien pero no hasta este punto.

    Saludos
    Jordi

    Me gusta

    1. A mi, la profesión me ha dado grandes alegrías y satisfacciones. También me ha permitido, trabajando, conocer países exóticos, sólo alcanzables para millonarios. Y me he realizado plenamente convirtiendo solares urbanos colmados de basuras y deposiciones varias, en modernos edificios para hogares, oficinas, iglesias, hospitales, y también en alguna cárcel.
      Estoy de acuerdo en que hace falta más, mucha más, formación profesional y sobran universitarios. La universidad es una fábrica de parados cultos.
      Por otra parte, ¡ojo, cuidado! A este gremio de la Edificación nos han endosado un gran problema, de ruina y cárcel: Desconocemos verdaderamente lo que nos jugamos en cada obra de la que nos hacemos responsables. Si ocurre un accidente, todos de rositas, menos nosotros, los colegiados.

      Me gusta

  12. Creo que las palabras del articulista reflejan con acierto pleno la realidad del sector. En cada párrafo describe la situación con un grado de sentido común y conocimiento como pocas o poquísimas veces he visto escrito en Internet.
    Desde mi punto de vista, como profesional del sector desde el años 1986, creo que (aún estando de acuerdo con lo referido a las constructoras “chupasangre”, que hemos sufrido la inmensa mayoría) una gran culpa ( casi toda) del estado de esta profesión no la tiene nadie más que nosotros mismos.
    Me explico: si en Madrid mañana un grupo de taxistas empiezan a hacer carreras por la quinta parte de lo que cuesta normalmente un servicio, estoy seguro de que no pasarían más de 24 horas hasta que el resto se les echara encima ( llegando a métodos coercitivos si fuera preciso).
    Bien, en este sector los hechos han sido muy diferentes….
    Una enorme cantera de jóvenes titulados están circulando ” con la luz de posición” y claro está, no ven más que a 5 m de distancia. Son muchos los compañeros que me han referido que ” con que tenga para los gastos de fines de semana” se dan por satisfechos. No ven más allá de eso…..Hay quien está dispuesto en este sector en trabajar por el plato de la comida.
    Son respetables todas las opciones y opiniones, pero en muchos casos. por desconocimiento tal vez, nadie piensa en la responsabilidad asumida ( decenal al menos en direcciones de obras)…Ello trae como consecuencia el “más barato todavía”, en una competencia en la cual un padre de familia está totalmente fuera de lugar. Sólo el titulado “hospedado” aún en casa de sus padres puede realizar certificaciones energéticas por 18 € o tasaciones de viviendas por 29 € por ejemplo, como las están realizando para tasadores en Extremadura.
    Desconocimiento del sector, desconocimiento de la materia a tratar y un poquito de suerte (de muchos que no han acudido “aún ” a la compañía de seguros) avalan esta filosofía de vida.
    Frente a esto, NADA se puede hacer. Efectivamente el sector no ha muerto….lo hemos matado los propios “profesionales”

    Me gusta

  13. Pero estas cosas no se rigen por oferta-demanda? Me refiero, exceso de aparejadores por parte de las Universidades Públicas. Como hay tantos universitarios, mano de obra hay menos (y Maestros de Obra con 10 años de experiencia, escaseaban) por lo que fue el salario de los escasos el que subió.

    Y mucho me temo que si la vivienda no termina de caer y todo el stock de sobreinversión no se vende, y siguen habiendo cada vez más futuros Aparejadores en las aulas, los sueldos de nuestra profesión en España estará por los suelo por mucho tiempo.

    Las empresas maltratando trabajadores. Bueno, en el boom muchos técnicos también abandonaban empresas por mejores ofertas. Trabajar para alguien es venderle tu servicio, si tienes un mejor postor, pues te cambias. Supongo que es lo mismo ahora, pero al revés, que hay de todo.

    Me gusta

  14. Hola Carlos.

    Gran post.

    Has recogido en el post un sentir muy generalizado, y cuanto antes nos demos cuenta de que es necesaria una reinvención antes miraremos hacia delante.
    Yo tamibén apuesto por ello! No vamos a esperar que la grúa de la foto coja de nuevo el color de principios de siglo…

    Me guardo lo de ‘generar neuronas’. Es un buen punto de partida.

    Un saludo!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s