En busca de la idea escondida

Tener una idea para comenzar a emprender parece algo complicado. Uno revisa escritos de emprendedores destacados con experiencia fracasional y, después de un puñado de lecturas, llegas a la conclusión que las buenas ideas son relativamente difíciles de encontrar, que antes de que alguna se apodere de tu pensamiento la misma idea se instaló ya en el de otra persona, y que da igual lo que te haya costado encontrar esa “gran idea” que puede que tenga todos los números de ser desperdiciada y dignamente enterrada en el cementerio de ideas de emprendedores por culpa de llevar una vida demasiado alocada y suicida.

Piensas después que las ideas están hechas de aire, que cuestan trabajo ecnontrarlas y encima no se sabe de dónde vienen. Son volátiles, efímeras, escurridizas, incluso algunas tienen miedo a la oscuridad. Además, se pueden matar con una burla, un chiste, un bostezo y hasta con una simple levantada de ceja. Se asustan con facilidad y si no estamos pendientes de agarrarlas bien, desaparecen y no las vuelves a ver jamás. Leer más “En busca de la idea escondida”